Cómo aumentar los niveles de colágeno

Cómo aumentar los niveles de colágeno

El colágeno es una proteína similar a la fibra que encontramos prácticamente en casi todas las partes del cuerpo, cuyos efectos se extienden más allá de la piel, alcanzando huesos, articulaciones y músculos. Sin embargo, su producción empieza a ralentizarse a partir de los 25 años de edad. Por tanto, ¿cómo aumentar los niveles de colágeno? Te lo descubrimos.

En ocasiones anteriores te hemos comentado ya que el colágeno es uno de los principales componentes de nuestra piel, puede constituir hasta un 80 por ciento. Así, un alto contenido de agua y mucho colágeno le dan a la piel un aspecto firme y terso.

No en vano, esto es debido principalmente a que el colágeno se encarga de proporcionar estructura a la piel, motivo por el cual, a medida que su producción empieza a disminuir con la edad, se forman arrugas, las líneas faciales se vuelven más pronunciadas y la piel se vuelve más seca.

Para percatarnos de su importancia es necesario tener en cuenta algo fundamental: encontramos colágeno en prácticamente todas las estructuras del cuerpo, lo que incluye no solo la piel, sino también los vasos sanguíneos, tendones, huesos, ligamentos, cartílagos y tejidos conectivos.

De hecho, es particularmente importante porque se encarga de asegurar la estructura, cohesión, regeneración y elasticidad de todos los tejidos, mientras que, en el caso de la piel, es útil para el mantenimiento de su propia estructura.

Dicho de otra forma, proporciona soporte a la piel, brindándole la firmeza y elasticidad que necesita para poder moverse y, en definitiva, para poder funcionar de forma saludable. Es más, en caso de tener que hacer una comparación, podríamos decir que el colágeno se convertiría en el “esqueleto” de nuestra piel.

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¿Por qué se reduce el colágeno a medida que envejecemos?

Como ya te hemos mencionado en distintas ocasiones, la producción normal de colágeno empieza a ralentizarse desde la segunda década de la vida, lo que significa que esta ralentización empieza a producirse a partir de los 20-25 años de edad aproximadamente.

No obstante, es normal que nuestro cuerpo produzca colágeno de forma absolutamente natural hasta que tenemos alrededor de 30 años de edad. A partir de esta edad, el organismo empieza a producir cada vez menos hormonas, y finalmente cada vez menos colágeno.

Así, a los 40 años de edad, mientras que la producción de esta proteína se puede reducir hasta en un 1 o un 2 por ciento anual, al llegar a los 70 años la pérdida se sitúa en alrededor del 30 por ciento anual. Es más, llega un momento en el que el colágeno existente comienza además a degradarse.

Esta pérdida paulatina de colágeno en nuestro cuerpo origina un debilitamiento de las diferentes estructuras epiteliales de la piel, que consisten en el tejido formado por varias capas de células cutáneas. Debido a ello, la piel se vuelve más fina, flácida, seca y, finalmente, arrugada

Es más, la piel flácida conduce a una disminución tanto en la cantidad como en la calidad de las diferentes fibras de colágeno. Y, finalmente, el colágeno soluble disminuye a la vez que aumenta el colágeno insoluble.

No obstante, debemos tener en cuenta algo fundamental: el envejecimiento de la piel no destruye el colágeno, únicamente disminuye -y ralentiza- su producción, hasta que llega un momento en el que empieza a degradarse.

Pero el paso del tiempo (léase envejecimiento) no es el único factor que influye en la pérdida o reducción del colágeno. También existen otros factores, como el estrés, una dieta baja en minerales, aminoácidos y vitaminas o la exposición excesiva al sol lo que hace que se degrade y su síntesis se limite.

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Cómo compensar la pérdida de colágeno y aumentarlo fácilmente

Si bien es imposible mantener los niveles de colágeno estables a lo largo de toda la vida, sí existen una serie de pautas, consejos y factores que pueden ser de bastante ayuda a la hora de compensar la pérdida de colágeno, aumentando su producción y síntesis y, finalmente, frenando el daño a la piel. Toma nota.

Algunos alimentos útiles

Es fundamental llevar una dieta lo más equilibrada posible, lo que ayuda a evitar la destrucción del colágeno, a la vez que mejora los niveles de hidratación. Y existen muchos alimentos ricos en colágeno, que pueden convertirse en fuentes excelentes en este sentido.

Es lo que ocurre, por ejemplo, de las carnes, pescado, lácteos y huevos. Además, también es recomendable optar por otros alimentos que, si bien es cierto no son ricos en colágeno, sí ayudan poderosamente al favorecer su producción. Es el caso de las frutas y verduras con alto contenido en vitamina C (como los cítricos, pimientos rojos o tomates).

Es más, la vitamina C puede ser sumamente útil e interesante porque es capaz de estimular y apoyar la producción de nuevo colágeno, para lo cual es conveniente asegurarse siempre de seguir una dieta rica en vitamina C (y otras vitaminas y minerales igual de esenciales).

La gelatina se convierte a su vez en otro de los alimentos más interesantes, puesto que es sumamente beneficiosa para la flexibilidad de la piel, además de destacar por su elevado contenido en proteínas, y por ser baja tanto en calorías como en grasas.

Consejos para aumentar los niveles de colágeno

Opta por la vitamina E

Incluir vitamina E a nuestra dieta también puede ser de bastante ayuda, al proteger las fibras de colágeno y de elastina, gracias principalmente a sus cualidades antioxidantes, ideales a la hora de disminuir y reducir la acción negativa de los radicales libres.

Podemos encontrar vitamina E en determinados alimentos como podría ser el caso del aceite de oliva y del aceite de girasol, espinacas, almendras, quínoa, piñones y en el salmón (que, además, es tremendamente rico en ácidos grasos saludables).

Reduce el consumo de azúcar

Aunque no lo creas, el exceso de azúcar consumido a través de los alimentos puede ingresar al torrente sanguíneo, y de ahí a la piel en forma de glucosa y fructosa. Luego tiene lugar una reacción (glicación) en la que las moléculas de azúcar se adhieren a las fibras de colágeno y las endurecen.

Esto da como resultado una piel mucho más rígida y menos elástica, por lo que se debe cuidar muchísimo el consumo excesivo de azúcar, especialmente el proveniente de alimentos con azúcar añadido.

Un buen ejemplo lo encontramos en los jugos de frutas (que están repletos de azúcar libre), bebidas carbonatadas como los refrescos, caramelos, salsas y platos precocinados. Al contrario, es ideal sustituirlos por alimentos naturales nutritivos, como las frutas, que además pueden ser de muchísima ayuda a la hora de disminuir el nivel de glucosa en sangre.

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Utiliza cada día una crema rica en colágeno

Tanto si sigues una rutina de cuidado de la piel, como si no, no hay duda que nunca es tarde para añadir o utilizar una crema con colágeno, especialmente a la hora de aplicarla cada día.

Aún cuando existen muchísimas opciones en las tiendas, en mi caso prefiero la crema hidratante con colágeno de Nezeni Cosmetics, debido no solo a que contiene colágeno hidrolizado, sino por el resto de ingredientes activos que podemos encontrar en su composición.

¿Y qué es el colágeno hidrolizado? Consiste en colágeno que ha sido sometido a un proceso de hidrólisis, con la finalidad de convertir sus moléculas tan grandes en moléculas de menor tamaño. Esto ofrece interesantes beneficios, dado que ayuda a que pueda penetrar más fácilmente en la piel.

En relación a otros de los ingredientes activos que encontramos en su composición, podemos mencionar la presencia de: silicio orgánico, extracto de vitis vinifera, extracto de açai, adenosina, glicerina, alantoína, aceite de girasol y lecithin, entre otros.

Este tipo de fórmulas dermocosméticas son útiles para aumentar la fuerza, el tono y la elasticidad de la piel, gracias a que al ser ricas en colágeno hidrolizado pueden ser de mucha ayuda a la hora de reforzar la producción de nuevo colágeno y, además, hidratar la piel intensamente.

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¿Qué hacer si eres vegana?

Dado que, por naturaleza, el colágeno no es vegano, puesto que solo puede ser producido por los animales (terrestres o marinos), en caso de que te encuentres siguiendo una dieta vegana o vegetariana es posible utilizar algunas opciones vegetales que pueden promover la síntesis de nuevo colágeno en el cuerpo.

Por ejemplo, como ya te hemos mencionado en algún que otro momento, puedes optar por ingerir alimentos con alto contenido en aminoácidos y en vitamina C a través de la dieta, que pueden ser de bastante ayuda para que el cuerpo aumente su producción.

Eso sí, en caso de que decidas optar por un suplemento de colágeno, y especialmente si eres vegana o vegetariana, no olvides consultar de dónde proviene el colágeno para saber si puedes o no utilizarlo.

Recuerda lo esencial a la hora de descubrir cómo aumentar los niveles de colágeno: es sumamente importante seguir una alimentación variada y una rutina de cuidado de la piel en la que una crema con colágeno hidrolizado se convierta en uno de los elementos fundamentales.

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