Qué es y para qué sirve el agua micelar
En lo que a mantener una buena salud de la piel se refiere, no hay duda que el seguimiento de una rutina de cuidado de la piel pasa a convertirse, precisamente, en una de las opciones fundamentales, especialmente si tenemos en cuenta que se constituye como uno de los elementos indispensables a la hora, por ejemplo, de proporcionar todos aquellos nutrientes que la piel necesita, a la vez que conseguimos retirar todo ese exceso de impurezas y de suciedad que, a la larga, podría acabar causando algunos problemas. Precisamente, en lo que al uso de limpiadores faciales se refiere, el agua micelar puede llegar a convertirse en una de las opciones más útiles, interesantes y eficaces. Te desvelamos todo cuanto necesitas saber sobre ella.
Es común que, cada día, tendamos a lavarnos la cara enjuagándonosla con un poco de agua y jabón en varias ocasiones, incluso sin pensarlo. Y es que mantener la piel limpia del rostro es fundamental, aunque no lleguemos a plantearnos por qué.
Como manifiestan muchos especialistas en belleza, cuando se sigue una determinada rutina para el cuidado de la piel, la limpieza del rostro debe convertirse en uno de los primeros pasos a seguir, puesto que, con el paso de los días, muchas impurezas, contaminantes ambientales, el polvo y el exceso de aceite tienden a acumularse en ella.
Debido a ello, los poros pueden llegar a obstruirse, con lo que se aumenta el riesgo de formación de brotes de acné, comedones, espinillas y puntos negros, que a la larga podrían terminar produciendo todavía más problemas (no en vano, el riesgo de infección es todavía mayor).
Por tanto, al limpiarnos la cara con un producto especialmente diseñado para ello (y no, ojo, únicamente con agua tibia y jabón neutro), conseguimos eliminar la suciedad, la mugre, la grasa y el aceite que se ha ido acumulando durante todo el día. Así, conseguimos luego disfrutar de una piel mucho más fresca y limpia.
Pero sus beneficios no se quedan aquí. Y es que también es de enorme utilidad, por ejemplo, a la hora de prevenir la formación de manchas, puesto que el sebo naturalmente producido por la piel con la finalidad de constituirse en una barrera protectora, puede acabar bloqueando los folículos pilosos cuando se combina con muchas impurezas y suciedad.
Así, las bacterias podrían terminar ingresando al folículo y originar la formación de inflamación e incómodos y molestos brotes de acné. Por tanto, mantener la limpiel del rostro lo más limpia posible es fundamental para evitar la acumulación de suciedad. Y, con ello, puede ser de muchísima ayuda para prevenir la formación de manchas cutáneas.
Es más, en caso de seguir una rutina de cuidado de la piel no hay duda que los beneficios de usar un limpiador facial como primer paso es todavía mayor. Y es que ayuda a preparar la piel para que sea más receptiva al resto de ingredientes que conforman el régimen de belleza, ayudando incluso positivamente a la hora de que puedan penetrar mejor y de manera mucho más efectiva.
Descubre: Análisis: La mejor agua micelar
¿Qué es el agua micelar? ¿En qué consiste?
El agua micelar consiste en un producto desmaquillante a base de agua, y cien por cien sin alcohol, que ya se viene utilizando desde hace bastantes años. De hecho, se ha vuelto enormemente popular en los últimos años.
Esto es debido a que, gracias a su sencilla y simple composición, que no contiene ningún tipo de productos químicos agresivos, es capaz de ayudar a limpiar la piel de forma rápida, fácil y efectiva, incluso sin la necesidad de usar ningún tipo de enjuage o aclarado.
Por este motivo, es ideal para llevar a cualquier lugar, puesto que su uso es tan sencillo que es posible aplicarlo directamente sobre la piel sudada, por ejemplo, después de un entrenamiento, con la finalidad de retirar el sudor y limpiar la piel del rostro al máximo.
Es más, se trata de un limpiador cosmético sin alcohol, que también es apto para pieles sensibles, debido fundamentalmente a que no contiene alcohol ni cualquier otro ingrediente que, a corto o a largo plazo, pudiera resultar agresivo o irritante.
Y lo que es aún mejor: puede ser utilizado tanto por la mañana como por la noche, de forma que puede formar parte de la rutina de cuidado de la piel tanto matutina como nocturna, siendo así un compañero inseparable de cualquier régimen de belleza.
A la pregunta de ¿en qué consiste realmente el agua micelar?, podemos decir que se trata de un producto limpiador en cuya composición encontramos principalmente agua y micelas. ¿Y qué son las micelas? Son unas pequeñas moléculas de aceite con cualidades limpiadoras, que están suspendidas en agua blanda.
Estas micelas se sienten atraías por el aceite y la suciedad naturalmente presentes en la piel, de manera que actúan atrapándolas para su posterior eliminación, extrayendo las impurezas pero sin resecar la piel. Y todo ello sin necesidad de aclarado o enjuage. De ahí que sea útil como limpiador facial, hidratante o desmaquillante.
Respecto a su textura y consistencia, aunque es cierto que posee la viscosidad del agua, cuando la tocamos con los dedos tiende a ser ligeramente diferente. No obstante, al aplicarlo sobre la piel la sensación que deja es muy agradable, ya que tiende a ser bastante refrescante.
Aprende: Cómo hacer una agua micelar casera
Para qué sirve el agua micelar
Uno de los principales usos del agua micelar es como limpiador facial, precisamente porque por su contenido en micelas, es capaz de conseguir atrapar la suciedad y el aceite, para eliminarlas de la piel (pero sin resecarla ni retirar el sebo que actúa como barrera protectora).
Es más, cuando el agua micelar se utiliza de forma conjunta con un limpiador facial, las micelas presentes en su composición pueden ser capaces de aumentar la permeabilidad cutánea, de forma que otros limpiadores pueden ser capaces de llegar a las capas más profundas de la piel.
Por este motivo, es una opción interesante para personas con la piel grasa o con cierta tendencia a la producción de acné, a las imperfecciones más rebeldes o a la obstrucción y bloqueo constante de los poros, puesto que el agua micelar es de cierta ayuda a la hora de mantener la piel perfectamente limpia.
También promueve la hidratación de la piel, gracias a que la mayoría de los tipos de agua micelar que podemos encontrar en las tiendas contienen algunos compuestos e ingredientes hidratantes, como por ejemplo podría ser el caso de la glicerina, capaz de retener la humedad de forma muchísimo más efectiva.
Pero sus beneficios no quedan aquí. ¿Sabías que también puede actuar como tónico facial? De esta forma, cada vez que utilizamos agua micelar sobre la piel podemos saltarnos el paso de aplicarnos un tónico facial seguidamente, porque algunas aguas micelares contienen una serie determinada de ingredientes activos que cumplen con esta finalidad.
No te pierdas: Todos los usos que le puedes dar al agua micelar
¿Para qué tipo de piel es adecuada?
Una de las principales ventajas es que el agua micelar es perfecta para prácticamente cualquier tipo de piel, lo que significa que incluso las pieles grasas o muy grasas pueden aprovecharse de sus diferentes beneficios limpiadores, aún cuando a este tipo de pieles los limpiadores más útiles tienden a ser los que son más astringentes (o con alcohol).
En cualquier caso, también es una opción ideal para pieles sensibles y secas, debido no solo a que no contiene alcohol en su composición, o cualquier otro agente o ingrediente irritante, sino porque su fórmula es realmente suave, además de proporcionar interesantes cualidades hidratantes.
Como opinan muchos especialistas, en realidad hay que tener cierto cuidado cuando se usan algunos limpiadores en este tipo de pieles. Por ejemplo, un enjuage espumoso puede acabar dañando la piel negativamente. Y lo que es aún peor, dejar -de forma invisible, eso sí- algunos químicos agresivos que, a la larga, podrían terminar irritando aún más la piel sensible y seca.
Es más, a diferencia de muchos tónicos faciales, el agua micelar no solo no contiene alcohol, sino que cuando lo aplicamos sobre la piel del rostro, nunca tiende a picar ni a causar ningún tipo de irritación.
Eso sí, en lo que a las pieles grasas se refiere, es necesario tener en cuenta algo fundamental: aún cuando el agua micelar es igualmente una opción válida para este tipo de piel con tendencia a la sobreproducción de grasa, en ocasiones es posible que sintamos que este producto no limpia la piel todo lo que nos gustaría.
Conoce: Diferencia entre tónico y agua micelar
Por tanto, en caso de tener la piel grasa es bastante recomendable complementar el uso del agua micelar con un limpiador facial tradicional. De esta manera, disfrutaremos de los beneficios tónicos, suavizantes e hidratantes del agua micelar, mientras que el limpiador más específico actúa precisamente a la hora de limpiar la piel del rostro.
Después de descubrir qué es y para qué sirve el agua micelar, no hay duda que nos encontramos ante una opción simple, sencilla y maravillosa de limpiar la piel con enorme suavidad, disfrutando no solo de sus beneficios limpiadores, sino también como tónico e hidratante.
