Diferencia entre tónico y agua micelar
Tanto el tónico facial como el agua micelar pueden llegar a convertirse en dos elementos indispensables en la rutina de cuidado de la piel, que, como de buen seguro sabrás, es bastante aconsejable seguir cada día a la hora de cuidar la piel proporcionándole todo un conjunto de nutrientes y agentes activos eficaces en su nutrición, hidratación y cuidado. Sin embargo, aún cuando en el mercado podemos encontrarnos con aguas micelares cuya composición ayuda a que haga las veces de un tónico facial (es decir, proporciona también cualidades tonificantes, y no solo limpiadoras), es sumamente recomendable conocer la diferencia entre tónico y agua micelar, como forma de descubrir en qué se distinguen y así saber acertar en la elección a la hora de integrarlos en el régimen de belleza.
¿Sabías que el orden de aplicación en lo que a la rutina de cuidado de la piel se refiere es sumamente importante? Esto es debido a que, si no lo hacemos de esta forma, y no aplicamos los productos pertenecientes al régimen de belleza en el orden adecuado, no será posible ver los mejores resultados.
En cualquier caso, en la mayoría de las ocasiones, la realidad es que solo sería necesario una pequeña cantidad de los ingredientes que encontramos en este tipo de productos para que puedan penetrar fácilmente en la piel, sobre todo cuando han sido perfectamente formulados y aplicados.
Pero si los productos no se aplican en el orden recomendado, de poco importa que estemos utilizando un producto para el cidado de la piel de gran calidad (o, por ejemplo, el más caro). La aplicación inadecuada de los mismos puede acabar afectando negativamente a la forma como ese producto penetra en la piel, no llegando incluso a ser absorbido de forma tan eficiente.
Y el resultado será bastante evidente: acabaremos por desperdiciar una serie de productos originalmente muy valiosos, que en cualquier otro momento, y aplicamos en la forma y orden correctas, sí podrían proporcionar excelentes beneficios.
Es lo que ocurre, por ejemplo, con el uso del agua micelar y del tónico facial. Y es que, si bien es cierto que algunas aguas micerales pueden actuar incluso de manera más o menos similar a como lo haría un tónico (porque, precisamente, en su composición contienen ingredientes activos con este efecto), en otras ocasiones es recomendable seguir con un tónico facial.
Por tanto, es evidente que todo dependerá de la composición del agua micelar, de manera que, si el fabricante no indica en el envase que se trata de un producto limpiador que también proporciona beneficios tónicos o tonificantes, entonces sí será recomendable hacernos con un tónico facial. Pero vayamos por partes: ¿qué son realmente, y en qué se diferencian?
Descubre: Qué es y para qué sirve el agua micelar
¿Qué es un tónico facial?
Nos encontramos posiblemente ante uno de esos “nuevos” productos que nunca deberían faltar en la rutina de cuidado de la piel, a pesar de constituirse, sin embargo, en uno de esos componentes originalmente muy olvidados en el régimen de belleza.
Básicamente podríamos definirlo como un producto, con consistencia y textura acuosa, especialmente concebido con la finalidad de refrescar y revitalizar la piel, minimizando los poros, equilibrando el nivel de pH de la piel y, lo que es aún más importante, preparándola para el resto de productos que se aplicarán posteriormente.
Lo ideal es utilizarlo dos veces al día, tanto por la mañana como por la noche, siempre después de la aplicación de un limpiador sobre la piel del rostro (como por ejemplo podría ser el caso del agua micelar), y antes de la aplicación del sérum o crema hidratante habitual, que dependerá dependiendo de la época del año en la que nos encontremos o de las necesidades particulares que tenga la piel en todo momento.
Podemos encontrarnos con una amplia diversidad de tónicos faciales, cuya elección también tendrá relación con los objetivos que busquemos. Por ejemplo, existen tónicos hidratantes, estimulantes, astringentes y calmantes.
Así, mientras que un tónico hidratante (uno de los más habituales) es particularmente interesante a la hora de hidratar la piel, los tónicos astringentes son útiles para pieles grasas, al ayudar al control del exceso de aceite a la vez que minimizan los poros.
Aprende: Cómo hacer una agua micelar casera
¿Y el agua micelar?
Como ya te hemos explicado, aunque es cierto que el agua micelar puede actuar como tónico facial dependiendo de los ingredientes activos que encontremos en su composición / formulación, esto no siempre es así, por lo que todo tendrá relación con lo que nos indique su fabricante en todo momento.
Básicamente podríamos definir al agua micelar como un limpiador facial especialmente diseñado para eliminar las impurezas, suciedad y el exceso de sebo de la piel del rostro, dejándola perfectamente suave y limpia.
En su composición nos encontramos con las micelas, que son las principales responsables y protagonistas de las diferentes cualidades limpiadoras del agua micelar. ¿Y en qué consisten? Son una serie de moléculas de pequeñísimo tamaño a base de aceite, que actúan atrayendo la suciedad, el aceite y las impurezas, para su posterior eliminación de la superficie de la piel.
Esto es debido a que las micelas poseen cualidades hidrófilas y hidrófobas, por lo que tienen la capacidad de eliminar el maquillaje las impurezas y la suciedad. Además, su fórmula es realmente clara, al estar elaboradas en base de agua, pero al tacto con la piel es normal percatarnos de que, originalmente, no es solo agua.
Se trata de una opción extremadamente completa, de manera que puede ser posible eliminar una amplia variedad de productos cosméticos (de maquillaje), desde la base hasta el rímel, además de eliminar el exceso de grasa y de sudor.
Por este motivo, respecto al momento en que debemos usar el agua micelar en la rutina de cuidado de la piel, es particularmente importante aplicarse el agua micelar en primer lugar, precisamente por el hecho de actuar como limpiador facial.
Y es que, como te hemos mencionado ya en una ocasión anterior, el limpiador facial siempre debe ser aplicado como primer paso de la rutina o régimen de belleza, ya que es conveniente mantener la piel debidamente limpia y fresca antes de la aplicación del resto de productos, para que puedan actuar y hacer las funciones para las que han sido especialmente diseñados.
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Principales diferencias entre el agua micelar y un tónico facial
Es evidente que una de las principales diferencias que encontramos entre el agua micelar y el tónico facial es su composición. Por ejemplo, el agua micelar podríamos definirla básicamente como una maravillosa combinación de aceite y agua, en cuya fórmula encontramos sobre todo micelas (que, aunque evidentemente no sean visibles, están).
No en vano, el agua micelar ha sido especialmente concebido con cualidades limpiadoras, de tal manera que pueden extraer la suciedad, la mugre y el exceso de aceite del rostro, dejándolo no solo perfectamente fresco y limpio, sino incluso también ligeramente hidratado.
Es más, el agua micelar es un producto de limpieza que, integrado en la rutina de cuidado de la piel, debe ser siempre aplicado sobre la piel en primer lugar, para eliminar el maquillaje rebelde, la suciedad y la grasa, y dejar que el resto de productos que conforman el régimen de belleza actúen como es debido.
Sin embargo, el tónico facial es una opción única para tonificar y refrescar el cutis, pudiendo incluso reforzar las cualidades limpiadoras del limpiador, pero nunca actuará como un limpiador dado que, precisamente, esa no es la finalidad.
Conoce: Análisis: La mejor agua micelar
De hecho, el tónico facial proporciona una diversidad más o menos interesante de cualidades únicas. Por ejemplo, es de enorme utilidad a la hora de mantener el nivel de pH de la piel equilibrado, reduce y minimiza los poros, prepara la piel para recibir mejor el resto de productos que conforman la rutina, y puede, además proporcionar cierta hidratación.
Por este motivo, es común que en el tónico nos encontremos con una serie interesante de ingredientes activos que proporcionan muchos beneficios útiles, como podría ser el caso de los ácidos, los antioxidantes naturales y la glicerina.
De esta forma, mientras que una agua micelar puede incluso llegar a actuar como un tónico facial, un tónico facial nunca actuará como un limpiador (o, lo que es lo mismo, como una agua micelar).
Un buen ejemplo de ello lo encontramos, por ejemplo, en el agua micelar de Nezeni Cosmetics, una auténtica agua micelar todo en uno que, precisamente, contiene una serie de ingredientes activos que actúan como surfactantes, limpiadores e hidratantes, y que también brinda cualidades tónicas.
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Gracias a ello, cuando nos encontramos ante un agua micelar que, a la vez, actúa como tónico, es perfectamente posible ahorrarnos el paso del tónico facial en la rutina de cuidado de la piel, por lo que no solo conseguiremos ahorrar dinero, sino también tiempo.
Pero, como ya te hemos mencionado en distintas ocasiones, dado que sí hay diferencia entre tónico y agua micelar, siempre es aconsejable encontrar las mejores versiones de ambos productos, o bien escoger una buena agua micelar que, a su vez, consiga hacer las veces de tónico facial.
