Protector solar biodegradable ¿Qué es y qué beneficios tiene?
El uso de un protector solar cada vez que vamos a salir a la calle se convierte, no hay duda, en un elemento de protección tan fundamental como imprescindible, ya que actúa evitando muchos de los daños habitualmente causados por la radiación ultravioleta. En lo que al protector solar biodegradable se refiere ¿qué es y qué beneficios tiene?
¿Qué es el protector solar biodegradable?
Si es la primera vez que escuchas hablar de él, es posible que lo primero que hayas pensado es que el protector solar biodegradable se trata de un protector solar común (o regular) que se vende en una botella o envase biodegradable.
Sin embargo, es un completo error pensar esto, porque evidentemente no es correcto. Y es que, en realidad, el protector solar biodegradable se caracteriza, como te explicaremos a continuación, por ser un tipo más de protector solar, como ocurre con los protectores solares síntéticos, químicos o minerales.
Básicamente, podríamos decir que un protector solar biodegradable se caracteriza por ser un tipo de protector solar que no contiene muchos de los ingredientes químicos que sí tendemos comúnmente a encontrar en un protector solar común.
¿Y por qué es denominado con la etiqueta de biodegradable? Muy sencillo: lo más habitual es que el protector solar que apliquemos sobre nuestra piel no acabe quedándose en ella. Al contrario, cuando nos duchamos o nadamos lo común es que desaparezca, quedándose en el mar o en las vías fluviales.
Se ha demostrado que los productos químicos utilizados en la formulación del protector solar pueden afectar gravemente a la vida marina, afectando concretamente a las algas marinas verdes, al coral, a los mejillones, peces, delfines y erizos de mar.
Es lo que ocurre, por ejemplo, con determinados ingredientes químicos presentes habitualmente en la fórmula de los protectores solares, como oxibenzona, octocrileno, octinoxato, óxido de nano-zinc, dióxido de nano-titanio, benzofenona-1 o benzofenona-8, entre otros.
De ahí que la mayoría de expertos recomienden usar un protector solar sin productos químicos para protegernos tanto a nosotros mismos como a la propia vida marina.
Por tanto, y volviendo al tema que nos ocupa, también se denomina biodegradable (y ecológico) porque no tiende a dañar la vida vegetal y animal cuando se desprende de nuestra piel y, por ejemplo, se queda en el agua del mar.
De hecho, en determinados países, el uso de un protector solar biodegradable es fundamental para poder participar en excursiones de buceo, prohibiéndose su práctica en caso de que tengamos un protector solar no biodegradable, por el daño que pueden causar a la vida marina (y al coral en particular).
Aún cuando los ingredientes que encontramos en las fórmulas de los protectores solares biodegradables varían en función del fabricante, sí se encuentran cien por cien libres de los químicos que se sabe dañan el ecosistema marino cuando se degradan.
No te pierdas: Análisis: Los mejores protectores solares para la cara
¿Qué beneficios aporta? ¿Son iguales de efectivos?
Cuando los utilizamos y aplicamos correctamente, volviéndolos a reponer cuando toca, un protector solar biodegradable es tan efectivo como los protectores solares normales. Es más, es común encontrarlos con los mismos factores de protección solar (como 15, 30 o 50), como ocurre con los protectores solares habituales.
Eso sí, debido a que poseen una fórmula o composición distinta, lo más común es que la consistencia sea ligeramente diferente, al igual que el tiempo en que deberíamos reponerlo. Por tanto, es muy importante asegurarnos de seguir las instrucciones establecidas por el fabricante tanto para su aplicación como para su reaplicación.
Por ejemplo, algunas personas encuentran que este tipo de protector solar presenta una consistencia algo más espesa, y que incluso puede llegar a secarse más rápido. Pero, como ocurre incluso con los habituales o mal llamados normales, esto dependerá de cada marca.
Son mucho más seguros para el medio ambiente
Un protector solar biodegradable es elaborado con ingredientes mucho más amigables con la vida marina. Por ejemplo, tienden a ser más respetuosos con los arrecifes de coral, por lo que tienden a descomponerse con el tiempo y no contienen ingredientes dañinos para la vida marina.
Por tanto, como ya te hemos mencionado, esto significa que no contienen filtros ultravioleta de origen químico, dado que han sido sustituidos por bloqueadores minerales, como podría ser el caso del dióxido de titanio o el óxido de zinc, útiles para conseguir una protección de amplio espectro.

Muy útiles para personas con la piel sensible o delicada
Se ha encontrado que los protectores solares biodegradables, al contener fórmulas basadas en ingredientes minerales, también podrían convertirse en una mejor opción para ciertos tipos de piel.
Al no estar formulados con ingredientes potencialmente irritantes (como ocurre con la oxibenzona, octinoxato o el butilparabeno), el riesgo de que causen irritación o sensibilidad en pieles ya de por sí delicadas y sensibles es en realidad muy bajo.
Por este motivo, suelen ser una opción recomendada para quienes tienen la piel sensible o delicada.
Descubre: En qué fijarse a la hora de comprar un protector solar, según los dermatologos
Son ideales para quienes presentan alergias a los protectores solares
Curiosamente, uno de los principales beneficios del protector solar biodegradable es su ausencia de reacciones alérgicas, por lo que es posible que el dermatólogo lo recomiende a aquella persona que sea alérgica o sensible al protector solar regular.
Por ejemplo, muchas personas presentan una alergia específica al PABA, que consiste en un ingrediente común que encontramos en la mayoría de protectores solares, por lo que un protector solar biodegradable podría convertirse en una alternativa excelente. No obstante, ocurriría lo mismo con cualquier protector solar que no lo contenga, incluso aunque no sea biodegradable.
De ahí que sea muy recomendable que el dermatólogo lleve a cabo primero una prueba de parche en la piel para determinar exactamente a qué ingredientes somos realmente alérgicos.
También pueden ser de amplio espectro
Dado que un protector solar biodegradable puede contener en su fórmula ingredientes activos protectores como el dióxido de titanio y / o el óxido de zinc, no solo se consideran mucho más seguros para la vida marina, sino que también proporcionan protección de amplio espectro.
¿Y qué significa que un protector solar sea de amplio espectro? Cuando se encuentra así etiquetado significa básicamente que es capaz de proteger contra los rayos UVB y UVA. Algo tan fundamental como importante.
Y es que mientras que los rayos UVA pueden actuar envejeciendo la piel de forma prematura, causando arrugas y manchas propias de la edad, los rayos UVB son los principales causantes de las quemaduras solares. Y, con ello, de un incremento en el riesgo de cáncer de piel.
Conoce: Protector solar natural ¿Qué es y qué beneficios tiene?
¿Cómo funciona y actúa un protector solar biodegradable?
Como puedes imaginar, el funcionamiento de un protector solar biodegradable es ligeramente diferente al protector solar común. Todos los protectores solares contienen ingredientes físicos, químicos o una combinación de ambos.
Los protectores solares químicos funcionan de la misma manera que lo haría una esponja, lo que significa que actúan absorbiendo los rayos del sol. Sin embargo, un protector solar biodegradable se caracteriza por ser un protector solar físico.
Este tipo de protectores actúan protegiendo la piel desviando los rayos del sol, de forma que, en lugar de absorberlos (como ocurre con los protectores solares químicos), tienden a reflejar la radiación ultravioleta, impidiendo que afecte a la piel negativamente cuando ha sido aplicado sobre ella, generando una especie de barrera protectora.
¿Qué buscar en un protector solar biodegradable?
Fundamentalmente debemos encontrar en su composición dos ingredientes activos básicos en cualquier protector solar mineral o biodegradable: el óxido de zinc y / o el dióxido de titanio.
Si los encontramos, es bastante probable que el protector sea también de “amplio espectro”, por lo que tendremos que leer el etiquetado del envase para descubrirlo, ya que posiblemente el fabricante lo haya destacado.
También se recomienda que sea resistente al agua, lo que significa que, aunque puede desprenderse y desaparecer alguna pequeña cantidad de producto al sudar o al entrar en el agua del mar o de la piscina, la gran mayoría continuará actuando porque permanecerá en la piel.
Lee también: Protector solar de Nezeni: mi opinión
Ahora llegamos también a un momento importante: el factor de protección solar. Consiste en una medida que informa al consumidor acerca de cuánta radiación UV se requeriría para producir quemaduras solares en una piel originalmente protegida, en relación con la cantidad requerida para producirlas en la piel desprotegida.
Por ejemplo, si bajo determinadas condiciones la piel sin protector solar puede empezar a quemarse a los 10 minutos de exposición, un protector solar con índice de protección 30 lo evitaría durante 300 minutos (o 5 horas), lo que se traduce en 30 veces más.
A pesar de ello, es un completo error pensar que un SPF más alto protegerá más, ya que influyen diversos factores como el tipo de piel, la hora del día, las condiciones climáticas, cuánto se ha aplicado y, sobre todo, cómo.
Si te preocupa la protección de la vida marina tanto como la protección de tu piel, no hay duda que un protector solar biodegradable puede llegar a convertirse en una opción tan interesante como adecuada.
