Cómo hacer una crema hidratante casera

Cómo hacer una crema hidratante casera

Podríamos definir a la piel como una superposición de diferentes capas de tejido, las cuales se encuentran formadas por células, cada una de las cuales tiende a renovarse para mantener una piel saludable, a la vez que la protege activamente del entorno externo.

En la superficie de la piel, existe una barrera protectora eficaz contra la propia deshidratación cutánea. Es lo que se conoce como película o barrera hidrolipídica, y ayuda a proteger la piel de la pérdida de agua, manteniéndola adecuadamente hidratada.

No obstante, cuando esta barrera se ve alterada la piel se vuelve mucho más vulnerable a las diferentes agresiones del ambiente. Aún cuando la piel está formada en su mayor parte de agua, se caracteriza por ser muy frágil, a la vez que tiende a deshidratarse con mucha facilidad.

Debido a ello, la piel termina perdiendo agua y se vuelve seca y áspera. Y no solo se muestra más deshidratada y reseca. También es habitual que refleje mal la luz, perdiendo luminosidad.

Una opción muy útil es aprender a hacer nuestra propia crema hidratante en casa, utilizando para ello únicamente ingredientes cien por cien naturales, de reconocida acción hidratante, que se caracterice por ser fácil de elaborar y que, además, se encuentre repleta de beneficios útiles.

No obstante, aún cuando nuestra crema hidratante casera puede proporcionarnos interesantes beneficios, no hay duda que a la hora de hidratar la piel de forma efectiva y real se hace necesario optar por una crema hidratante de verdad.

Y esto solo lo conseguimos optando por una crema profesional creada para tal fin, como por ejemplo es el caso de la crema facial hidratante con colágeno de Nezeni Cosmetics, que destaca por su elevada concentración en colágeno hidrolizado y otros ingredientes activos únicos, además de por su bajo contenido en conservantes.

De esta manera, la hidratación proporcionada por cremas más profesionales a la piel, y cuya formulación ha sido cuidada y estudiada al máximo, nos permitirá recuperar su suavidad, elasticidad, hidratación, flexibilidad y luminosidad.

Y también debemos saber que una piel adecuadamente hidratada tiende a envejecer con menor rapidez.

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Receta de crema hidratante casera apta para todo tipo de pieles

Nos encontramos en esta ocasión con una de las primeras recetas de crema hidratante casera sobre la que te hablaré. Y destaca principalmente por ser apta para cualquier tipo de piel, lo que significa que tanto las pieles normales como las secas o grasas pueden disfrutar al máximo de sus beneficios.

Ingredientes:

  • 1 gramo de cera de abejas
  • 20 ml de aceite de jojoba
  • 10 ml de agua de rosas
  • 6 gotas de conservante natural (opcional)

Elaboración:

Comenzaremos derritiendo el aceite de jojoba y la cera al baño maría. Es conveniente remover bien hasta conseguir que ambos ingredientes se derritan y se combinen adecuadamente entre sí.

Una vez que esta combinación se haya mezclado y derretido, procedemos a verter el agua de rosas. Nuevamente, aumentamos el fuego un poco y continuamos mezclando suavemente, hasta conseguir una emulsión.

Para terminar, añadimos el conservante natural y volvemos de nuevo a mezclar bien. Para finalizar, vertemos aún caliente en un recipiente de vidrio, limpio y seco, y reservamos hasta que se enfríe completamente.

Receta de crema de día hidratante para todo tipo de pieles

Te proponemos en esta ocasión otra maravillosa crema hidratante apta para cualquier tipo de piel, pero que destaca principalmente porque es una opción única para el día (es decir, actúa como crema de día). ¿Te animas a prepararla con nosotros?

Ingredientes:

  • 1 gramo de cera de abejas
  • 15 ml de aceite de jojoba
  • 10 ml de hidrosol de lavanda
  • 5 ml de glicerina vegetal
  • 5 gotas de extracto de semilla de pomelo

Elaboración:

Para empezar, y siguiendo los pasos en la receta anterior, procedemos a derretir tanto la cera de abejas como el aceite de jojoba al baño maría, y calentamos ligeramente hasta que se empiece a derretir poco a poco.

Continuamos removiendo continuamente hasta conseguir que todo parezca muy homogéneo. Cuando adquiera esta consistencia o textura, retiramos del fuego, añadimos el hidrosol de lavanda y la glicerina, y volvemos a mezclar bien hasta obtener una emulsión.

Luego, procedemos ahora a añadir el extracto de semilla de pomelo, mezclamos bien de nuevo, y finalmente transferimos a un recipiente de vidrio limpio y seco.

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Cómo hacer una crema hidratante orgánica casera

Si en lugar de una crema hidratante con ingredientes más o menos comunes, prefieres optar por otra versión basada exclusivamente en ingredientes de procedencia orgánica, te proponemos en esta ocasión una receta de crema hidratante orgánica fácil de hacer en casa.

Ingredientes:

  • 10 ml de aceite vegetal de zanahoria
  • 10 g de gel de áloe vera
  • 10 g de aceite vegetal de jojoba
  • 8 g de lecitina de soja
  • 30 g de hidrosol de lavanda
  • 10 gotas de extracto de semilla de pomelo

Elaboración:

En un cuenco limpio mezclamos los aceites vegetales (el aceite de zanahoria y de jojoba) con la lecitina de soja. Y procedemos a calentarlo al baño maría durante uno o dos minutos, con el agua hirviendo.

Una vez haya pasado este tiempo, lo retiramos del fuego y dejamos reposar esta composición durante 30 minutos aproximadamente.

Luego, volvemos a mezclar nuevamente, y retiramos el cuenco del baño maría, dejando reposar de nuevo otra media hora más.

Ahora, procedemos a verter todos los ingredientes en un procesador de alimentos, o cuenco grande. Con la ayuda de una batidora eléctrica, combinamos y mezclamos bien hasta obtener una crema lo más suave y homogénea posible.

Una vez adquiera esta textura y consistencia, procedemos a rellenar un recipiente de vidrio y conservamos bien hasta su uso.

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Cómo hacer una crema hidratante nutritiva

Si prefieres aprender a preparar una crema casera que, además de ser hidratante, también destaque por el hecho de ser nutritiva, es perfectamente posible hacerlo optando por otros ingredientes igual de naturales como el aceite de coco, la manteca de cacao o la manteca de karité.

Ingredientes:

  • 65 ml de aceite de coco
  • 2 cucharadas de manteca de cacao
  • 2 cucharadas de manteca de karité
  • 1 cucharada de gel de áloe vera fresco
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 10 gotas de aceite esencial de romero

Elaboración:

En una olla de pequeño tamaño añadimos el aceite de coco, la manteca de cacao y la manteca de karité, y procedemos a calentarla ligeramente hasta que todos los ingredientes se hayan derretido bien y se quede una combinación y una mezcla más bien suave.

Una vez conseguida esta textura, procedemos a retirar del fuego y, seguidamente (sin dejar que se enfríe del todo), procedemos a añadir el áloe vera, el aceite de oliva virgen extra y el aceite esencial de romero. Y combinamos bien de nuevo, para conseguir mezclar todos los ingredientes.

Para terminar, una vez combinado todo, procedemos a transferir esta mezcla única a un recipiente hermético, como por ejemplo podría ser el caso de un frasco o un recipiente de vidrio.

Cómo hacer una crema hidratante casera

¿Qué beneficios nos proporciona nuestra crema hidratante casera?

Es evidente que uno de los principales objetivos de la hidratación de la piel tiene relación con la reconstitución de la barrera hidrolipídica, rehidratando la epidermis en profundidad. Y esto se consigue con la aplicación de una crema hidratante.

Eso sí, después, se recomienda usar un buen humectante con la finalidad de dejar una película grasa similar a la barrera hidrolipídica en la piel, evitando con ello que el agua contenida naturalmente en la piel termine evaporándose.

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¿Por qué es tan importante hidratar nuestra piel?

Debemos tener en cuenta que la piel se convierte en la primera barrera entre el medio externo y nuestro cuerpo. Pero para mantenerse sana y saludable, precisa de una serie de nutrientes y elementos que permitan que las diferentes células puedan nutrirse, y con ello, renovarse de forma adecuada.

Precisamente, es a través del proceso de hidratación como conseguimos esto, puesto que la piel encuentra de esta manera todos los nutrientes necesarios para mantener sus propiedades no solo humectantes o hidratantes, sino también protectoras.

De esta manera, una piel adecuadamente hidratada es capaz de reducir y prevenir algunos de los efectos comunes del envejecimiento, como podría ser el caso de la formación de líneas finas y arrugas.

Es más, ¿sabías que una piel seca y deshidratada tiende originalmente a presentar una predisposición mucho mayor para la formación de arrugas y líneas finas de expresión? De ahí que el uso de una buena crema hidratante sea cuanto menos fundamental, a la par que muy importante.

¿Y cuándo deberíamos usarla? No hay duda que una opción excelente es usarla siempre como una crema hidratante más, lo que significa básicamente que deberíamos integrarla en nuestra rutina de cuidado de la piel.

Incluso es perfectamente posible aplicarla siempre que lo necesitemos. Es decir, prácticamente en cualquier momento del día en el que precisemos un poco de hidratación extra.

Aunque no olvides que, después de descubrir cómo hacer una crema hidratante casera, elaborarla y probarla, lo más recomendable siempre es optar por una crema desarrollada por una marca de prestigio.

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