Cómo hacer una crema antiarrugas casera

Cómo hacer una crema antiarrugas casera

Si el seguimiento de una rutina de cuidado de la piel, tal y como te hemos mencionado en diferentes ocasiones, se caracteriza por ser algo imprescindible, al igual que la aplicación regular y diaria de una crema hidratante, no hay duda que, llegados a una edad, el uso específico de una crema antiarrugas se convierte en algo fundamental, sobre todo a la hora de tratar aquellas líneas finas y arrugas que ya se han podido formar. Y aunque existen excelentes opciones en las tiendas de belleza, ¿sabías que también es perfectamente posible elaborar una crema antiedad en casa? Te descubrimos, paso a paso, cómo hacer una crema antiarrugas casera. Y te damos a conocer, además, otras opciones caseras maravillosas, a la par que completas.

Si bien es cierto que una rutina de cuidado de la piel suele ser habitual que se encuentre repleta o cargada de una amplia variedad de productos, por ejemplo, útiles a la hora de tonificar, nutrir e hidratar la piel, o incluso tratar algunas imperfecciones como es el caso del acné, incorporar algunos productos que previenen y tratan algunos de los signos del envejecimiento son sumamente recomendables.

De hecho, a medida que vamos envejeciendo, es común que nuestra piel pierda firmeza y tersura, al volverse mucho más delgada. Y las causas las encontramos en la ralentización en la producción de colágeno y de elastina (la cual, dicho sea de paso, es fundamental para la elasticidad de la piel).

De esta manera, a medida que vamos cumpliendo años la ralentización en la producción del colágeno, la elastina e incluso el propio ácido hialurónico (esencial para la hidratación cutánea) acaba haciendo que en la piel empiecen a formarse líneas finas y arrugas.

Sin embargo, llega un momento en el que simplemente la producción de ambos elementos se detiene, por lo que, al final, la piel no es del todo capaz de repararse por sí misma como sí lo hacía anteriormente, de forma que no se encontrará tan tersa o húmeda. Y, precisamente, es esto lo que influye en la aparición de las primeras líneas de expresión y arrugas.

Por suerte, las cremas antiarrugas tienden a convertirse en una solución tan completa como integral a la hora de prevenir el proceso de envejecimiento natural de la piel, ayudando, al menos, a evitar que algunos de los principales signos de la edad ocurran muy temprano.

Esto es debido a que muchas de estas cremas contienen fórmulas estudiadas que proporcionan apoyo a la piel envejecida, entregando ingredientes activos útiles para ayudar a que, precisamente, la piel pueda repararse y renovarse mucho mejor.

Aunque, como te hemos comentado, existen distintas opciones en las tiendas, muchas de las cuales han sido incluso recomendadas por dermatólogos, es evidente que siempre es interesante descubrir cómo podemos elaborar nuestras propias cremas antienvejecimiento.

¿Por qué? Muy sencillo: tendemos a usar ingredientes naturales, podemos escoger siempre la receta que más nos interese en función incluso de las necesidades específicas que tenga nuestra piel, y podremos, además, escoger únicamente aquellas recetas que más nos gusten.

De esta manera, nos aseguraremos siempre que la crema casera antiarrugas que vayamos a elaborar sea la que más nos interese en ese momento en particular. Precisamente, si te interesa esta opción, te proponemos a continuación una serie de recetas sencillas y fáciles de hacer, pero efectivas.

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Receta básica de crema antiarrugas casera

La receta que te proponemos en esta ocasión, como crema antiarrugas casera básica contiene en su gran mayoría toda una amplia variedad de ingredientes naturales, que proporcionan todo un conjunto de beneficios únicos, no solo antiedad, sino también altamente nutritivos e hidratantes.

El aceite de almendras dulces es particularmente útil a la hora de prevenir el daño cutáneo, mientras que el aceite de jojoba es ideal a la hora de calmar la piel, a la vez que actúa como un potente humectante (el cual no obstruye los poros).

El ginseng, por otro lado, se caracteriza por ser otro de los ingredientes activos interesantes en esta receta, el cual ayuda a reducir la aparición de las arrugas causadas por la exposición solar.

Además, el aceite de semilla de rosa mosqueta es particularmente útil a la hora de proporcionar una serie de nutrientes únicos como antioxidantes naturales, vitamina A y vitamina C, útiles contra el envejecimiento.

Mientras que, como de buen seguro sabrás, el aceite de coco se caracteriza por ser un buen humectante, además de actuar como antimicrobiano, ayudando a combatir las bacterias. Por último, debemos mencionar la presencia de la manteca de karité, igualmente nutritivo y humectante.

Ingredientes:

  • ⅛ taza de aceite de almendras
  • ⅛ taza de aceite de jojoba
  • ½ cucharadita de extracto de ginseng
  • 10 gotas de aceite esencial de incienso
  • 1 cucharada de aceite de semillas de rosa mosqueta
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 2 cucharadas de cera de abejas
  • 1 cucharada de manteca de karité
  • ½ cucharadita de aceite de vitamina E

Elaboración:

En un cuenco pequeño comenzamos añadiendo el aceite de almendras dulces y el aceite de jojoba, y añadimos el extracto de ginseng, el aceite esencial de incienso y el aceite de semilla de rosa mosqueta, y mezclamos bien.

Luego, colocamos la cera de abejas en un recipiente de vidrio resistente al calor y, luego, lo colocamos en el centro de una cacerola con agua muy caliente. Cuando la cera de abejas se haya derretido, procedemos a añadirla al resto de los ingredientes, y volvemos a mezclar bien de nuevo.

Ahora, añadimos el aceite de coco y, de nuevo, procedemos a mezclar otra vez. Para terminar, agregamos la manteca de karité y el aceite de vitamina E, que destaca por sus beneficios antioxidantes, útiles a la hora de reducir la acción de los radicales libres.

Una vez hecho esto, vertemos la crema en un recipiente de vidrio, si es posible oscuro, y lo reservamos en un lugar fresco y oscuro o incluso en la nevera. Luego, es posible usarlo entre 2 a 3 semanas.

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Otra receta casera de crema antiarrugas

Si te ha gustado nuestra receta anterior con la que hemos aprendido a elaborar una crema antiarrugas cien por cien casera, y con ingredientes naturales, posiblemente también te encante esta receta.

Y es que en su elaboración utilizamos hibisco, que destaca porque sería capaz de estimular el nuevo colágeno, a la vez que reafirmaría la piel por su elevado contenido en vitamina C, además de otros antioxidantes naturales útiles para disminuir y reducir la acción negativa de los radicales libres.

El aceite de coco, sobre el que te hemos hablado ya, destaca por brindar cualidades humectantes únicas, gracias especialmente a su elevado contenido en grasas saturadas, que tienden a derretirse tras aplicado sobre la piel para que pueda ser fácilmente absorbido por esta.

También contiene aceite esencial de incienso, y manteca de cacao, que contiene una serie de antioxidantes naturales útiles para mejorar la barrera protectora de la piel, al añadir, además, un excelente extra de hidratación y humectación.

Eso sí, debes saber que, si así lo deseas, puedes sustituir la manteca de cacao por manteca de karité, ya que ambas son muy parecidas en lo que a consistencia se refiere.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de manteca de cacao
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharadita de hibisco (en polvo)
  • 3 cucharaditas de pastillas de cera de abejas
  • ⅛ cucharadita de aceite esencial de incienso.

Elaboración:

Comenzaremos colocando la cera de abejas en el interior de un recipiente resistente al calor, y a su vez, este recipiente lo colocaremos en una cacerola al fuego con agua caliente. Removemos de vez en cuando hasta conseguir que la cera de abejas se haya derretido.

Luego, añadimos el aceite de coco y la manteca de cacao, y volvemos a mezclar de nuevo hasta conseguir que se hayan derretido por completo.

Ahora, procedemos a añadir el aceite esencial de incienso y la cucharadita de hibisco, y procedemos a mezclar bien.

Vertemos el contenido en envases de vidrio limpios, antes de que la mezcla se enfríe por completo y se haya endurecido.

Para terminar, deja que se enfríe sin la tapa, hasta que al tacto se encuentre perfectamente frío y la crema en sí se haya endurecido por completo.

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Cómo usar nuestras cremas antiarrugas caseras

Una vez elaboradas, es conveniente que es imprescindible conservarlas adecuadamente para conseguir que nuestra crema casera se encuentre siempre en perfectas condiciones.

Eso sí, lo más recomendable es usarlas durante un máximo de 2 o 3 semanas, como mucho. De esta manera, nos aseguraremos que las cremas se encontrarán siempre en buen estado.

Al momento de usarla, no olvides que es esencial aplicarnos la crema antiarrugas siempre al final de la rutina de cuidado de la piel, siempre después de la crema hidratante.

Para ello, es conveniente habernos limpiado bien la piel, con la ayuda de un limpiador facial, habernos aplicado un tónico facial y un sérum (si lo usamos), la crema hidratante, y acabar con nuestra receta antiarrugas.

Eso sí, después de descubrir cómo hacer una crema antiarrugas casera, no olvides que lo imprescindible es integrarla siempre en la rutina de cuidado de la piel.

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